Juramento de Hipócrates

Juramento de Hipócrates: es un juramento cuya autoría se atribuye al “padre de la medicina” Hipócrates. Se cree que todos los médicos hacen un juramento de Hipócrates y deben observarlo, de hecho, esto no es cierto. Los médicos nacionales hacen el Juramento de Médico de Ucrania, y hasta 1992 hacían el Juramento del Médico de la Unión Soviética.
Hipócrates vivió en los siglos IV-V antes de Cristo. Se cree que el documento fue creado en el siglo V, pero se desconoce la ubicación del original. El texto del juramento fue alterado y reescrito, ya que contenía “motivadores” y responsabilidades que eran dudosas desde el punto de vista de la sociedad moderna.
Juro cumplir, en la medida de mis posibilidades y juicio, este pacto:
Respetaré las conquistas científicas obtenidas con tanto esfuerzo de aquellos médicos en cuyos pasos ando, y compartiré con gusto el conocimiento que tengo con los que deben seguirlo.
Aplicaré, en beneficio de los enfermos, todas las medidas [que] se requieren, evitando esas trampas gemelas de sobretratamiento y nihilismo terapéutico.
Recordaré que la ciencia y la medicina son arte, y que la calidez, la simpatía y la comprensión pueden ser mayores que el cuchillo del cirujano o la droga del químico.
No me avergonzaré de decir “No sé”, ni dejaré de llamar a mis colegas cuando se necesiten las habilidades de otro para la recuperación de un paciente.
Respetaré la privacidad de mis pacientes, porque sus problemas no me son revelados para que el mundo lo sepa. Más especialmente debo pisar con cuidado en asuntos de vida o muerte. Si me es dado salvar una vida, todo gracias. Pero también puede estar dentro de mi poder quitar una vida; esta increíble responsabilidad debe enfrentarse con gran humildad y conciencia de mi propia fragilidad. Sobre todo, no debo jugar con Dios.
Recordaré que no trato un cuadro de fiebre, un crecimiento canceroso, sino un ser humano enfermo, cuya enfermedad puede afectar la estabilidad familiar y económica de la persona. Mi responsabilidad incluye estos problemas relacionados, si debo cuidar adecuadamente a los enfermos.
Prevendré la enfermedad siempre que pueda, ya que la prevención es preferible a la curación.
Recordaré que sigo siendo miembro de la sociedad, con obligaciones especiales para con todos mis semejantes, esos sonidos de la mente y el cuerpo, así como también los enfermos.
Si no violo este juramento, puedo disfrutar de la vida y el arte, respetado mientras vivo y recordado con afecto a partir de entonces. Que siempre actúe para preservar las mejores tradiciones de mi vocación y que pueda experimentar por mucho tiempo el gozo de sanar a quienes buscan mi ayuda.


